El Primero de Mayo: el legado perdura
Queridas hermanas y hermanos en la lucha,
El Primero de Mayo, el Día Internacional de las y los Trabajadores, nos recuerda que todos los derechos de los que disfrutamos hoy en día fueron conquistados por los trabajadores y trabajadoras que se unieron y se negaron a aceptar la injusticia. Aquí, en Estados Unidos, las mujeres y los trabajadores lideraron la lucha por la jornada laboral de ocho horas hace 140 años, lo que dio lugar a un movimiento que se extendió por todo el mundo.
Su legado perdura, pero la lucha está lejos de haber terminado.
Hoy en día, los trabajadores siguen exigiendo salarios justos, condiciones de seguridad y dignidad en el trabajo. Y más allá del ámbito laboral, nos enfrentamos a graves retos: unos dirigentes que, con demasiada frecuencia, pasan por alto las necesidades de la gente, no protegen adecuadamente los derechos humanos y socavan la confianza en el debido proceso y el Estado de derecho.
Por eso rechazamos cualquier tipo de liderazgo que pretenda actuar como reyes. El poder siempre ha pertenecido al pueblo, y debe seguir perteneciéndole.
Este Primero de Mayo, te necesitamos en las calles.
Únete a la marcha local del Día Internacional de los Trabajadores. Trae a tu familia, a tus compañeros de trabajo, a tu comunidad y a tus vecinos. Defiende no solo los derechos de los trabajadores, sino también la dignidad, la justicia y la democracia.
Y no te quedes ahí. Nuestro poder no solo se manifiesta en las calles, sino que también se ejerce en las urnas. Las próximas elecciones de mitad de legislatura son fundamentales. Debemos organizarnos, movilizarnos y votar para cambiar el rumbo de nuestro país.
Acude. Da tu opinión. Mantente unido.
¡Porque cuando los trabajadores nos unimos, tenemos el poder de exigir cambios y salir victoriosos!
En solidaridad,
Evelyn DeJesus,
Presidente Nacional de LCLAA.